Última Milla: Desafíos urbanos – Zonas congestionadas, un reto diario para el courier

El crecimiento del comercio electrónico ha multiplicado los envíos diarios en las principales ciudades del país. Sin embargo, la entrega final —conocida como la última milla— se ha convertido en el tramo más complejo de toda la cadena logística.
Las congestiones vehiculares, las restricciones de movilidad y la falta de espacios para carga y descarga impactan directamente en la rentabilidad y puntualidad de los servicios courier.

¿Por qué la última milla es tan desafiante?

A diferencia de los trayectos interprovinciales o internacionales, la última milla requiere flexibilidad y rapidez en entornos urbanos impredecibles. Cada entrega puede verse afectada por factores externos como tráfico, clima, cierres viales o cambios en la disponibilidad del cliente.

Estudios internacionales indican que la última milla representa hasta el 53% del costo total logístico, lo que refleja su relevancia estratégica.

Principales problemas que enfrentan los couriers

  • Tráfico denso: Quito, Guayaquil y Cuenca figuran entre las ciudades con mayor congestión.
  • Limitaciones de estacionamiento: Dificultan las entregas rápidas y seguras.
  • Costos operativos elevados: Aumentan los gastos de combustible y mantenimiento.
  • Impacto ambiental: Las emisiones urbanas derivadas del transporte logístico son significativas.

Soluciones emergentes

  • Vehículos eléctricos y bicicletas de carga: Alternativas sostenibles que reducen costos y emisiones.
  • Ruteo dinámico basado en IA: Ajusta las rutas en tiempo real según condiciones del tráfico.
  • Lockers inteligentes y puntos de entrega colaborativos: Optimizan la distribución en zonas de difícil acceso.
  • Alianzas público-privadas: Promueven políticas urbanas que priorizan la movilidad logística.

El rol de ASEMEC

ASEMEC promueve mesas de diálogo con autoridades municipales y nacionales para buscar soluciones conjuntas que equilibren la movilidad urbana con las necesidades operativas del sector. También impulsa prácticas sostenibles y el uso de tecnologías que favorezcan la eficiencia.

La última milla representa un desafío diario, pero también una oportunidad de innovación. ASEMEC impulsa una visión moderna de la logística urbana: eficiente, sostenible y centrada en el cliente, contribuyendo al desarrollo ordenado de las ciudades y al fortalecimiento de la economía nacional.