Bionay Bravo Fernández

propietaria de Chaguarpamba Su Café

“Chaguarpamba, Su Café” es un sueño que inició 25 años atrás cuando Bionay viajó a Costa Rica por estudios. Al llegar al aeropuerto probó la taza de café más cara de su vida, algo que le impacto considerando que en Loja, su provincia, estaba acostumbrada a tomar café de excelente calidad, sabor y aroma a precios muy económicos. Este suceso fue el que le abrió los ojos para entender el potencial del café ecuatoriano en mercados internacionales.

Ella viene de una zona caficultora, donde se vivió el boom del café en Ecuador, una época que añora y que fue su inspiración para regresar al campo y trabajar en el empoderamiento de mujeres en los agronegocios. Fue así que desde Chaguarpamba, en Loja, captando la señal de radios guayaquileñas, Bionay conoció los servicios de Pro Ecuador, sin dudarlo, optó por la capacitación técnica de esta entidad, porque era lo que le faltaba para cumplir el sueño de internacionalizar su negocio. Bionay nos cuenta que al momento de exportar es esencial encontrar aliados logísticos, por lo que llegó a ser parte del programa “Exportando”, que le conecta con servicios de mensajería que le permiten llevar su producción a escala mundial. Además, su negocio no solo trasciende fronteras, también representa la reactivación económica de 25 caficultores ecuatorianos, pues maneja un catálogo de café de especialidad cuya cosecha califica sobre los 80 puntos, lo que les posiciona en perchas especializadas y restaurantes exclusivos.

En venta internacional, su exportación se enfoca en café verde o tostado, cuando llega a su destino, en este caso a Inglaterra, se comercializa con su marca “Chaguarpamba, Su Café”; en el caso de Chile, el importador tiene su propio empaque e identidad. Una tercera vía de venta, es para establecimientos turísticos, en ese caso venden a un restaurante francés el café tostado para ser directamente filtrado en la tasa del comensal. La internacionalización de este negocio es un beneficio en cadena, abarcando el trabajo del caficultor porque se valora el cultivo, la limpieza y los procesos; del tostador de especialidad quien es una persona preparada en catas internacionales; también representa desarrollo para las familias de la zona de producción. Estos factores, sumados a que el Ecuador tiene una gran variedad de café por zonas y pisos altitudinales, hacen que el café ecuatoriano capte el interés del mercado mundial, así lo afirma Bionay, quien lo puede decir con base a su experiencia y al éxito de su producto en las perchas de los mercados más exigentes. Esta es la historia de alguien que decidió trascender con su trabajo, de quien logró que el mundo se despierte con una taza de café ecuatoriano. Queremos más historias de este tipo, por eso, desde el Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca (MPCEIP), junto a la Asociación Ecuatoriana de Empresas de Mensajería Expresa y Courier (ASEMEC), trabajamos en el programa “Exportando”, que busca más mipymes ecuatorianas en el mundo, exportando productos de calidad.